Santa Lucía
14 oct
Siempre he sido de las últimas en la lista de asistencia en las escuelas. Mi apellido empieza con V así que siempre era la última en entregar tareas o hacer examenes oral. La única salvación era cuando el maestro decidía hacer una treta con los alumnos y llamaba de uno por uno siguiendo la lista de asistencia de abajo para arriba. Ahí yo era feliz.
Incluso en la secundaria, que nos clasificaban por salón por apellidos, es decir, los que tengan el primer apellido de la A a la C van en el salón A, los de la P a la R van en el E, y los que teníamos apellido de la S a la Z ibamos en el F. Entonces yo me dije, va a haber mucha gente que tenga apellidos con W,X o Z, pero como nos acomodaban por “taller” (era una escuela Técnica) me tocó el último taller, entonces era como el 47 de la lista de 52 alumnos, bahhh!
Recuerdo un proyecto que tuve en la primaria. Se trataba que a cada alumno le tocaba un país de América para que se pusiera a estudiar sobre él y luego exponer a la clase lo aprendido. Países como Argentina o Brasil o Estados Unidos eran los favoritos, pero el sorteo no era tal. Te iba tocando por orden alfabético el país en el orden de la lista de asistencia. Como yo era la última de la lista me tocó uno que ya ni era país o que no estaba en la lista preliminar de países importantes. Era una isla cagadita del Caribe. Nunca había escuchado sobre ella y era toda una pena exponer sobre un país tan chafa(*). La isla era Santa Lucía.
De Santa Lucía recuerdo muchas cosas, que su principal exportación son los plátanos y algunos tuberculos. En ese momento supe el significado de la palabra tuberculo. También me aprendí de memoria su superficie territorial, la moneda, el gentilicio, el idioma oficial, etc. Todo esto es muy fácil de encontrar en wikipedia en estos días pero en mis ayeres batallé para encontrar información de la isla. Lo que me ayudó a sacar 10 en mi exposición es uno de los libros más hermosos que he visto y valoro: El Almanaque Mundial 1988. No sé de dónde lo saqué, y también sabía que mi exposición era en el año 1992, osea, 4 años de información obsoleta, pero era la única fuente que encontré. Además, ahora que lo pienso, quién demonios me iba a debatir si me equivocaba en alguna información, en algún número, etc. Estoy segura que ni la maestra sabía de la isla antes de este proyecto de Geografía.
En fin, bendigo a los Almanaques Mundiales, a las enciclopedias y ahora a wikipedia. Fuentes de conocimiento.
(*) Una disculpa a los Santalucianos que nos leen, no ofendo su país, solo fue mi reacción al ser una niña de 11 años.

que chingones los almanaques, yo me acuerdo que me la pasaba viendolos horas enteras, las laminas de colores de anatomía, o la de los animales. chales, eso de no conocer el internet a la tierna edad de 8-10 años era otro pedo.
oye! si pudiste haber inventado todo y nadie te hubiera refutado tu info. chales, no? de lo que se viene enterando uno con la edá. (si escribi “edá” aproposito)
intenta esto, repite la palabra almanaque hasta que pierda sentido, se siente curado! jajajaj
jajaja que loca.
leí perfectamente “edá” y supe el tono que usaste al decirlo.
Benditos almanaques.